Miguel Oriola
1943
En esta ocasión, revisando la memoria fotográfica reciente,
me atrevo a presentaros a un fotógrafo que fue mi maestro hace
mucho tiempo, primero en el antiguo CEI y después en su estudio
de la calle Serrano.
En la época en la que me incorporo al panorama fotográfico
madrileño grandes fotógrafos lo pueblan, muchos de ellos
han encontrado su sitio en esta sección, pero ninguno tan joven
ni tan cargado de frescura como Miguel Oriola. Personaje singular, portador
de esa locura contagiosa y magnética que caracteriza a los grandes
genios ( aunque publicara un bodegón de zapatos yo, reconocía
su autoría nada mas verlo). La comunión fue inmediata,
me convertí en uno de sus más fieles seguidores.
Aquellos que proponen y disponen en el estrecho mundo del arte con asiduidad
dejan escapar entre sus modas, tendencias e insidias personales a grandes
figuras. El tiempo no siempre coloca las cosas en su sitio y no siempre
el vencido es vindicado. Actualmente su obra merece una posición
más elevada En muchos aspectos fue el primero. Sinceramente y
en mi humilde opinión, la fotografía española le
debe algo a Oriola.
Y para botón una muestra de su obra.
José Frisuelos