GABRIEL CUALLADÓ
Nos ha dejado nuestro Maestro. Lo siento enormemente
por doble razón, por la fotográfica y por la personal,
me crié en la montaña con sus dos hijos Antonio y Alfonso.
Aún le recuerdo aquel día en Villaviciosa de Odón,
donde le conocí, como un padre más de los chicos del grupo
scout, con la diferencia que éste hacia muchas mas fotos que
los otros.
Después estuve en su casa de Sobrepiedra, junto a Cangas de
Onis en Asturias, yo ya hacia fotos y me quede estupefacto al ver
la calidad de las imágenes colgadas en las paredes de aquella
casa. Mira por dónde, tuve el honor de ser consocio suyo en
la R.S.F y, mucho mas honor todavía, cuando quiso comprarme
una de mis fotos.
Para mi ha sido nuestro maestro, el principal culpable de que la
fotografía madrileña dejara de ser una imitación de la pintura,
y se hiciera un merecido hueco en el mundo del arte, así lo
siento y así lo digo hoy.
Adiós Maestro, hasta siempre.
José Frisuelos